Il Bioristor
El BIORISTOR se basa en la tecnología de transistores electroquímicos orgánicos (OECT), una clase de dispositivos diseñados específicamente para funcionar en entornos acuosos y biológicos. A diferencia de los transistores de estado sólido convencionales, los OECT acoplan directamente el transporte iónico en electrolitos con la conducción electrónica en materiales semiconductores orgánicos.
En el núcleo del BIORISTOR se encuentra el PEDOT:PSS, un polímero conductor muy utilizado en bioelectrónica por su alta conductividad, sus propiedades de transporte iónico-electrónico mixto, su flexibilidad mecánica y su excelente biocompatibilidad. Estas características hacen que el PEDOT:PSS sea especialmente adecuado para aplicaciones in vivo en plantas, donde se requiere una interacción estable y continua con los fluidos biológicos.
El BIORISTOR es una tecnología patentada, cuyos principios de funcionamiento y rendimiento han sido validados científicamente en más de 20 publicaciones revisadas por pares. Extensos estudios experimentales han demostrado su capacidad para monitorizar en tiempo real los procesos fisiológicos dentro de las plantas, proporcionando una detección temprana y sensible de las condiciones de estrés.
Arquitectura del dispositivo y principio de funcionamiento
El BIORISTOR consta de dos elementos funcionales principales:
Canal (fuente-drenaje):
El canal del transistor está formado por un PEDOT:PSS. La conductividad eléctrica del canal se modula mediante variaciones en la concentración iónica dentro de la savia de la planta. Los cambios en la fisiología de la planta afectan directamente a la corriente del canal, lo que permite la detección continua de los procesos internos de la planta.
Electrodo de puerta:
Un segundo electrodo, que actúa como puerta, también está en contacto con la savia. Cuando se aplica un potencial eléctrico adecuado, un campo eléctrico impulsa los iones de la savia hacia dentro o fuera del canal PEDOT:PSS. Este intercambio iónico altera el nivel de dopaje del polímero, lo que da lugar a una modulación medible de la corriente del canal.
A través de este mecanismo, el BIORISTOR convierte las señales biológicas y químicas del interior de la planta en señales eléctricas, lo que permite una monitorización directa y en tiempo real de la salud de la planta con alta sensibilidad y resolución temporal.